Se animó a emprender y ahora hace panificados para celíacos
"Todos los problemas están en la cabeza de uno y hay que saber superarlos”, dijo Angélica Cristina Laconsky en la inauguración de su panadería “Melekita”, el pasado viernes 2 de junio, donde se encargará de cocinar y comercializar panificados aptos para el consumo de celíacos. Se trata de una de las beneficiarias de los Microcréditos 2009, que tramitó a través de la Fundación Agencia para el Desarrollo Económico de Misiones (ADEMI), y que ahora ve hacerse realidad.
Cuando Angélica se enteró que era celíaca comenzó a darse cuenta que debía cambiar totalmente su hábito de vida. Cuestión que no fue fácil pero pudo hacerlo porque también su hermana padecía el mismo problema y, entre ambas, se ayudaron para poder salir adelante. A partir de allí cayeron en la cuenta del alto costo económico que tiene la adquisición de productos libres de harina de trigo.
Así comenzó a averiguar y cayó en la cuenta que había unas 500 personas en Posadas con la misma enfermedad. Todos tenían la misma problemática para acceder al alimento óptimo para sobrellevar su salud.
“Una amiga me aconsejó que tal vez era esta la oportunidad de emprender y comenzar a comercializar con galletitas y pancitos”, recordó mientras invitaba a los presentes en la inauguración a probar sus productos: “A partir de allí conocí a la ADEMI y comencé a transitar la capacitación en donde me dieron las herramientas para creer que esto era posible”, continuó.
Ella, con apoyo de toda la familia, compró la maquinaria necesaria para comenzar con su emprendimiento, a través de los 15 mil pesos que le otorga el microcrédito 2009, y así pudo abrir su negocio que está ubicado en Colón 1417 de la ciudad de Posadas. “Nosotros compramos la premezcla apta para celíacos y de ahí comenzamos nuestra producción que abarata los costos de los productos que llegan desde Buenos Aires y Córdoba”, afirmó y dejó claro que “lo que acá hacemos es mucho más rico”.
Con el funcionamiento de su negocio, ahora su prioridad pasa por lograr ingresar su producción a las góndolas de los supermercados y para ello se encuentra en la terminación de los registros de saneamiento, como alimentario, para que también aparezca en sus envases el lema “alimento apto para celíacos”.
Por último dejó un mensaje para todos aquellos que no se deciden a emprender: “Por ahí uno tiene el espíritu, pero lo fundamental en esto es la capacitación, el apoyo y la buena predisposición que encontré en la ADEMI en donde me encarrilaron para que esto sea hoy una realidad”.
Así comenzó a averiguar y cayó en la cuenta que había unas 500 personas en Posadas con la misma enfermedad. Todos tenían la misma problemática para acceder al alimento óptimo para sobrellevar su salud.
“Una amiga me aconsejó que tal vez era esta la oportunidad de emprender y comenzar a comercializar con galletitas y pancitos”, recordó mientras invitaba a los presentes en la inauguración a probar sus productos: “A partir de allí conocí a la ADEMI y comencé a transitar la capacitación en donde me dieron las herramientas para creer que esto era posible”, continuó.
Ella, con apoyo de toda la familia, compró la maquinaria necesaria para comenzar con su emprendimiento, a través de los 15 mil pesos que le otorga el microcrédito 2009, y así pudo abrir su negocio que está ubicado en Colón 1417 de la ciudad de Posadas. “Nosotros compramos la premezcla apta para celíacos y de ahí comenzamos nuestra producción que abarata los costos de los productos que llegan desde Buenos Aires y Córdoba”, afirmó y dejó claro que “lo que acá hacemos es mucho más rico”.
Con el funcionamiento de su negocio, ahora su prioridad pasa por lograr ingresar su producción a las góndolas de los supermercados y para ello se encuentra en la terminación de los registros de saneamiento, como alimentario, para que también aparezca en sus envases el lema “alimento apto para celíacos”.
Por último dejó un mensaje para todos aquellos que no se deciden a emprender: “Por ahí uno tiene el espíritu, pero lo fundamental en esto es la capacitación, el apoyo y la buena predisposición que encontré en la ADEMI en donde me encarrilaron para que esto sea hoy una realidad”.




















